En Pie Vital somos expertos en tratar todo tipo de patologías músculoesqueléticas.

Las patologías musculo esqueléticas pueden ser muchas, tendinitis, artrosis,atritis… Nuestro Podólogo diagnosticara tu caso y recomendara el tratamiento especifico para tu pie.

En los siguiente apartados vamos a explicar los casos mas generales de las patologías musculoesqueléticas:

La tendinitis

La tendinitis es la inflamación o irritación del tendón, el tejido fibroso que une el músculo al hueso y que se encarga de trasmitir la energía que genera el músculo para mover la articulación. Suele aparecer en: hombro, mano, rodilla o talón.

 

La principal causa de la aparición de la tendinitis son los movimientos repetitivos de forma continuada. También aparecer por:

– Lesión, frecuentemente por razones deportivas.

– Distensión muscular o cambio en el tejido muscular.

– Postura incorrecta.

– Esfuerzo en los tejidos blandos por una posición anómala de una articulación o un hueso.

– Piernas de distinta longitud.

– Artritis en una articulación.

– Artritis reumatoide.

– Gota.

– Psoriasis.

– Enfermedad de la tiroides.

Se distinguen varios tipos de tendinitis:

– Tendinitis del manguito rotador, grupo de músculos y tendones que van pegados a la articulación del hombro que sirven para mover el hombro hacia adentro y hacia fuera. Ocurre por uso excesivo o por lesión.

– Síndrome del pellizcamiento o pinzamiento aparece si los tendones se “prensan” entre las estructuras involucradas en el movimiento del hombro. Empeora con movimientos repetitivos.

– Tendinitis bicipital o tendinitis calcificada. Inflamación de este tendón del bíceps, que ayuda a flexionar el codo y el hombro hacia adelante y a girar el antebrazo. Aparecer por uso excesivo o por una lesión.

– Tendinitis De Quervain. Afecta las muñecas por uso excesivo de los tendones de los pulgares por actividades como: escribir, jardinería, trabajo manual fino, uso excesivo de aparatos electrónicos o tareas de ensamblaje.

– Tendinitis aquiliana o tendinitis del talón. Inflamación del tendón de Aquiles que conecta los músculos de la pantorrilla con el talón ayudando a levantare el pie del suelo. Suele presentarse por lesión deportiva o uso de calzado inadecuado.

– Síndrome del túnel tarsal. Afecta al nervio tibial situado en la parte interior de los tobillos y que proporciona sensación del tacto a dedos y planta del pie. Aparece por fractura de tobillo, artritis reumatoide o deformidades del pie.

Artrosis

Este tipo de afección no suele darse con frecuencia. De hecho las personas que la sufren son aquellas que tienen algún tipo de malformación en el pie o aquellos traumatismos como los esguinces pueden favorecer también la proliferación de esta artrosis.

Los deportistas son otro perfil susceptible de sufrir este tipo de enfermedad por el trabajo excesivo al que están sometidos en la mayor parte del tiempo.

La artrosis en el pie se sucede de la misma manera que el resto de artrosis, como un deterioro progresivo del cartílago. A menudo suele afectar al primer dedo del pie y perturbará un funcionamiento normal del mismo. A pesar de empezar por los dedos, puede afectar esta artrosis a cualquiera de las articulaciones del pie llegando incluso hasta el tobillo.

Cuando se trata de una artrosis que afecta al tobillo, no suele manifestarse de ninguna manera en particular. En el caso de artrosis en los dedos, se suele vislumbrar en el dedo ya que queda ladeado aumentado su volumen.

Este tipo de deformación en el dedo gordo del pie es bastante común y suele ir acompañado de una sensación de rigidez y molestias funcionales en los mismos dedos.

Con el movimiento articular, también es frecuente la aparición del dolor que además suele aumentar conforme avanza el día.

El caso de la artrosis del pie evoluciona más lentamente que en las artrosis de rodilla o cadera y puede ser especialmente molesta e incluso paralizante.

En términos generales, el síntoma más común de la artrosis es la sensación de una cierta rigidez en el pie por las mañanas. Suele ir acompañado de dolor al iniciar el movimiento, si bien se va calmando a lo largo del día. Este dolor no desaparece del todo, sino que se va atenuando, provocando que el paciente cambie la forma de caminar para evitarlo.

Otro síntoma muy habitual es el de los chasquidos o crujidos de las articulaciones del pie al moverlos. Los pies se hinchan o aparecen contracturas musculares en las zonas de alrededor de la articulación.

En una fase más avanzada de la enfermedad, el movimiento se va reduciendo hasta que la capacidad motora del pie se ve fuertemente comprometida.

La enfermedad no se puede curar, por lo que habrá que tratarla sintomáticamente. Los analgésicos y los antiinflamatorios no esteroideos ayudan a calmar el dolor y la inflamación cuando se trata de los casos comunes. Los casos de mayor dolor se pueden tratar por infiltraciones locales de corticoides.

Además de los tratamientos farmacológicos, se aconseja poner en reposo el pie, movilizándolo regularmente pero sin demasiados esfuerzos. Además la kinesioterapia puede ayudar a disminuir el dolor de la artrosis.

Será imprescindible consultar a un podólogo que nos confeccione plantillas especiales o incluso considerar la intervención quirúrgica.

Atritis

La artritis es la inflamación de una o más de sus articulaciones. Puede causar dolor y rigidez en cualquier articulación del cuerpo, y es común en las pequeñas articulaciones del pie y tobillo.

Hay más de 100 formas de artritis, muchas de las cuales afectan el pie y el tobillo. Todos los tipos pueden hacer que sea difícil caminar y realizar actividades que disfrute.

Aunque no hay cura para la artritis, hay muchas opciones de tratamiento disponibles para retrasar el progreso de la enfermedad y aliviar los síntomas. Con un tratamiento adecuado, muchas personas con artritis son capaces de controlar su dolor, permanecer activo y llevar vidas satisfactorias.

La artritis es la inflamación de cualquier articulación. Existen muchos tipos de artritis; los principales tipos de artritis que afectan el pie y el tobillo son:

 

  • La osteoartritis es la forma más común de artritis y afecta a las personas de edad avanzada. También es conocida como artritis degenerativa y se produce cuando el cartílago articular se desgasta.
  • La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune crónica que puede afectar la membrana sinovial produciendo su inflamación, causando dolor y rigidez en la articulación afectada.
  • La artritis postraumática ocurre cuando se producen lesiones o fracturas que dañan la superficie articular. Incluso con tratamiento adecuado, es más probable que una articulación con una lesión previa desarrolle artritis.

Tratamiento conservador

Es el tratamiento inicial de la artritis del pie y el tobillo. Consiste en las siguientes medidas:

  • Modificaciones del estilo de vida. Algunos cambios en su vida diaria pueden ayudar a reducir el dolor. Estos cambios incluyen:
    • Disminuir actividades que ocasionen dolor o que lo empeoren
    • Disminuir de peso
    • Evitar actividades de alto impacto, como correr o practicar tenis, pues empeoran el daño a la articulación afectada.
  • Terapia física. Algunos ejercicios pueden ayudar a mejorar la amplitud de movimiento y la flexibilidad, así como a disminuir el dolor en el pie y el tobillo.
  • Dispositivos de ayuda. El uso de bastón u otro aparato ortopédico puede ayudar a mejorar los sintomas de la artritis.
  • Medicamentos. Los fármacos pueden ayudar a reducir la inflamación y así aliviar el dolor.

 

Tratamiento quirúrgico

Su ortopedista puede recomendar la cirugía cuando su dolor produce mucha incapacidad y los síntomas no se alivian con el tratamiento conservador.

Dentro de las diversas opciones quirúrgicas se encuentran:

  • Desbridamiento por artroscopía. Consiste en la realización de pequeñas incisiones y la introducción de una cámara especial e instrumentos en miniatura dentro de la articulación afectada para la eliminación de tejido muerto o que se encuentra libre dentro de la articulación.
  • Artrodesis. La artrodesis consiste en la fusión de los huesos de una articulación. Esta fusión reduce el dolor al eliminar el movimiento en la articulación afectada.
  • Prótesis total del tobillo. También se conoce como reemplazo total del tobillo o artroplastia de tobillo. Consiste en la eliminación del cartílago y el hueso dañados, para sustituirlos por una prótesis de metal o plástico y así restaurar la función de la articulación.

Para cualquier tipo de patología músculoesqueléticas no dudes en contactar con tu equipo Pie Vital. Asistirte es nuestro deber.