Las durezas o hiperqueratosis son un engrosamiento de la capa más superficial de la piel debido a un aumento de células muertas y descamadas. Se conoce popularmente como durezas.

La causa es la presión o roce mantenido en esa parte produciendo un desplazamiento de las capas de la piel. Puede estar relacionado con una presión externa como puede ser el zapato o una presión interna como, por ejemplo, un dedo deformado o una mala pisada.

Este engrosamiento de la piel puede producir molestias y puede ir acompañado de otras lesiones derivadas. Por este motivo, es recomendable acudir al podólogo al menos una vez al año.

Síntomas

  • Piel endurecida sin bordes definidos.
  • Color amarillento (por el cúmulo de queratina).
  • Textura áspera al tacto.
  • Sequedad.
  • Generalmente no provocan dolor o molestia.

Tipos

Los helomas o callos : Se producen en zonas de roce o de traumatismo continuado. Podemos encontrarlas en el dorso de los dedos, entre los mismos o debajo de las uñas. Si se producen por roce o presión del calzado, suelen aparecer en el dorso y se ven agravados por alguna deformidad. Si hablamos de helomas de inclusión, los solemos encontrar en la planta del pie o en la zona del antepié. Son consecuencia de una alta presión y de mucho tiempo de evolución. Son más grandes y más dolorosos, y en su estructura se observa un halo amarillento.

Tratamiento

Mediante el tratamiento de quiropodia podemos dar solución a estos problemas y lesiones en los pies. El tratamiento consiste en deslaminar la zona y eliminar las capas de queratina. En el caso de que la causa sea el calzado, nuestro Podólogo te recomendará el tipo de zapato más adecuado para disminuir las presiones. En el caso de que la causa sea del propio dedo por su forma o derivado de una mala pisada, nuestro Podólogo determinará si la solución puede ser una plantilla personalizada para disminuir las presiones en dichas zonas. Por este motivo, es recomendable hacerse un estudio biomecánico al menos una vez en la vida.