La Fisioterapia Respiratoria, también conocida como Fisioterapia Pulmonar o como Terapia Respiratoria, es una especialidad de la fisioterapia que se encarga del tratamiento, prevención y estabilización de las diferentes enfermedades del aparato respiratorio o cualquiera que interfiera en su correcto funcionamiento, con el fin de mantener o mejorar la función respiratoria.

¿A quién va dirigida?

Bebés, niños, adultos o ancianos con problemas respiratorios, bien primarios o secundarios a cualquier enfermedad, se benefician enormemente de la Fisioterapia Respiratoria.

La sesión nunca se debe realizar durante las dos horas posteriores a una comida para evitar vómitos o reflujo gastroesofágico.

La Fisioterapia Respiratoria infantil ayuda al drenaje de secreciones, mejorando la función pulmonar y evitando complicaciones como las atelectasias y las neumonías. El cambio en los síntomas es claro: mejora la alimentación, el sueño y disminuye la tos, es decir, mejora la calidad de vida del niño y de la familia.

La Fisioterapia Respiratoria en los adultos facilita la movilización y expectoración de secreciones, mejorando la ventilación pulmonar y la oxigenación. Previene complicaciones tras cirugías toraco-abdominales como las atelectasias. Mejora la disnea y la capacidad de ejercicio en pacientes crónicos y evita las reinfecciones e ingresos hospitalarios tan frecuentes en este colectivo. En resumen, aporta calidad de vida restaurando o manteniendo una función respiratoria óptima.