Se dice que hay una condropatía cuando el cartílago se encuentra deformado. La forma de determinarlo será a través de una resonancia magnética (RM), que nos dará una imagen característica de esta afección.

Se puede producir por un aumento de actividad deportiva o, simplemente, por motivos puramente genéticos del individuo.

Su tratamiento será a base de regeneradores de cartílago, rehabilitación, infiltraciones de ácido hialurónico o de plasma. Si estos tratamientos no dieran el resultado deseado, habrá que recurrir a la cirugia.