A menudo, el tratamiento para los callos y las callosidades supone evitar las acciones repetitivas que causaron su aparición. Puedes ayudar a solucionarlos usando zapatos que calcen de manera adecuada, utilizando plantillas protectoras y tomando otras medidas de cuidado personal.

Si un callo o una callosidad persiste o se vuelve doloroso a pesar de tus esfuerzos de cuidado personal, los siguientes tratamientos médicos pueden proporcionar alivio:

  • Recortar el exceso de piel. Nuestro Podólogo puede reducir la piel engrosada o recortar un callo grande con un bisturí, en general, durante una consulta. No intentes hacerlo por tu cuenta porque podría provocarte una infección.
  • Plantillas para el calzado. Si tienes una deformidad en el pie no diagnosticada, nuestro Podólogo puede recetarte plantillas acolchadas para el calzado hechas a medida (ortopédicas) para evitar los callos o las callosidades recurrentes.
  • Cirugía. En raras ocasiones, nuestro Podólogo puede recomendarte una cirugía para corregir la alineación de un hueso que causa fricción.