Qué es un pie cavo. Síntomas y tratamiento

A diferencia de los pies planos, se llama a pies cavos a los que presentan un aumento en el arco interno, esto hace que la superficie de apoyo del pie disminuya haciendo que se cargue el peso en mayor medida en las zonas anterior y posterior de los pies, es decir, talones y zona metatarsal (zona plantar que se sitúa justo debajo de los dedos, por donde se planta). La zona del empeine tiene aspecto de estar mas pronunciada.

Por esa  falta de apoyo, el pie cavo suele se suele relacionar con una inestabilidad y muy relacionado también con alteraciones como pueden ser los esguinces de tobillo y lesiones de rodilla.

En la planta se produce un aumento de tensión en este tipo de pies, no solo en la fascia plantar (ligamento que abarca prácticamente toda la planta) si no también en el tendón de Aquiles y resto de la musculatura, específicamente la posterior (soleo, isquiotibiales y gemelos), produciéndose así un aumento de carga a nivel lumbar.

El tratamiento de elección en el pie cavo es una plantilla a medida y personalizada para disipar la carga de manera uniforme en el pie y sobre todo en la fascia plantar, asi como en la zona de debajo de los dedos que también se ve afectada. Se realiza un estudio biomecánico al paciente y se le pauta el tratamiento según las necesidades de cada uno.

Cuanto antes se realicen las plantillas menos se va a sobrecargar la musculatura, por lo que se recomienda usarla cuanto antes, ya que el pie cavo es progresivo.

  1. Qué es un pie cavo
  2. Tipos de pie cavo
  3. Causas
  4. Síntomas
  5. Prevención
  6. Tratamientos


1. Qué es un pie cavo

La anomalía principal del pie cavo es que se eleva de manera exagerada la bóveda plantar, es decir, el arco o puente como se le denomina comúnmente. Es la alteración de la estructura del pie donde se aumenta dicho arco de manera anómala.

Es muy común que los dedos se vayan engarrando progresivamente haciendo parecer que el pie se hace mas pequeño. Y también muy frecuente encontrarnos pies cavos en formas leves, aunque en consulta también se observan deformidades severas.

Aunque el pie cavo no presente sintomatología de dolor, es conveniente acudir al especialista, podólogo cualificado para realizar un chequeo para poder poner un tratamiento y evitar así que progrese, como se ha citado anteriormente.

Se suele presentar de los ocho a doce años, aunque es congénito, a esa edad es cuando se acusa para que el pie mantenga ya esa forma de manera definitiva.

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2. Tipos de pie cavo

Los clasificamos en dos tipos:

  • Pie cavo anterior: Se observa que la zona de los metatarsianos está muy verticalizada, como si tuviera una joroba en el dorso del pie, justo detrás de los dedos. Este tipo de pie cavo es más frecuente.
  • Pie cavo posterior: Se observa una caída del talón.

También se pueden combinar los dos tipos citados, siendo mixtos.

3. Causas

En la mayoría de los casos, el origen es neurológico. Es muy probable que se produzca por una alteración neuromuscular, motivo por el cual se recomienda a los pacientes acudir a consulta podológica en cuanto noten cualquier tipo de alteración de este tipo en los pies y diagnosticar el origen.

También hay muchos pies cavos idiopáticos, es decir, en los cuales no se sabe cuál es la causa exacta, aunque se ha observado en estudios que el pie cavo tiene componente hereditario en la mayoría de los casos.

Independientemente de la causa que lo produzca, en todos los casos se produce una disfunción muscular del pie. El aumento del arco plantar de manera exagerada y el aumento en la convexidad del pie (el eje de la planta deja de ser recto, como ocurre en los pies “normales”) suelen ir acompañados de un acortamiento o retracción de los  extensores de los dedos, que se encuentran justo detrás de los dedos por la parte del dorso del pie, llevando a unos dedos en garra (en este caso los tendones extensores suelen estar muy marcados). Esto nos va a llevar a un acortamiento de la longitud del pie y por lo tanto a un aumento de carga a nivel plantar.

Esto conlleva a que se produzcan callosidades a nivel de la planta, al igual que dolor plantar.

Los pacientes que presentan pies cavos suelen andar de manera inestable y con poco equilibrio, de ahí a que puedan sufrir esguinces con más facilidad, además de presentar con frecuencia fascitis plantar.

Hay casos en los que el apoyo en la zona plantar es tan elevado, que aparte de callosidades también se observan ulceraciones por el roce de los huesos metatarsianos. A largo plazo esto nos podría llevar a un desarrollo de artrosis en las articulaciones que sufren tanto estrés.

Como el crecimiento óseo se realiza de manera progresiva, hasta los tres años no se termina de formar la bóveda o arco interno del pie, si aparece antes de esta edad hay que estar muy alerta.

Cuando es congénito es difícil diagnosticarlo si no es muy acusado, ya que los bebés presentan mucha grasa plantar que hacen que pueda pasar desapercibido.

En adolescentes, cuando presentan un pie cavo congénito sin alteración ósea como tal, suele ser por una mala alineación del hueso calcáneo, formándose más por la zona posterior, apareciendo en la zona trasera del talón una especie de “espolón”. Cuando esto ocurre, el hueso astrágalo se horizontaliza.

En la mayoría de los casos, un tratamiento con plantillas personalizadas es más que suficiente para repartir las cargas y por consiguiente mejorar la superficie de apoyo y así mejorar la estabilidad en pie y tobillo.

Con el tratamiento se busca fijar la deformidad y evitar que siga progresando, para así evitar todos los posibles síntomas asociados al pie cavo.

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4. Síntomas

Esta alteración se suele empezar a manifestar en forma de molestias y dolor en toda la zona de las cabezas metatarsales (zona donde se apoya) y en el talón, aunque también se refiere dolor por debajo de los dedor. Lo asociamos a un aumento de tensión y retracción o acortamiento de la musculatura y ligamentos del pie y zona posterior de la pierna.

El pie cavo hace que aumente la tensión de músculos y partes blandas en general y de las articulaciones de los pies. A edades tempranas no suele dar una sintomatología importante, pero a medida que van pasando los años va dando la cara, sobre todo en adolescentes y adultos.

  • Dolor en las plantas de los pies
  • Dolor en talones cuando se apoya.
  • Durezas marcadas en las zonas de mayor apoyo.
  • Dedos en garra.
  • Tendinitis.
  • Lumbalgias.
  • Dolor al estar de pie durante un tiempo prolongado.
  • Fascitis.
  • Dificultad para calzarse con normalidad, cualquier zapato hace daño.

Cuanto más acusada es la deformidad, mas síntomas aparecen.

Si tienes estos síntomas consulta con nuestro podólogo.

5. Prevención

Como tal no existe una prevención específica para evitar tener pie cavo, aunque realizar estiramientos puede ayudar a trabajar los músculos y ligamentos para disminuir la tensión en éstos. Los ejercicios más comunes sobre todo para estirar la fascia son:

  • Apoyar solo la parte delantera del pie en un escalón, e ir dejando que el peso caiga poco a poco hasta que notemos tensión en la musculatura posterior, sobre todo en gemelos. Aguantamos durante 30 seg.
  • Colocando las palmas de las manos en una pared, juntamos con un pie la punta del zapato contactando con la misma pared y con la otra pierna intentamos mantenerla a 45 º apoyando sólo la zona anterior del pie notando tensión en la zona posterior, durante 30 seg.
  • Rodar una botella fría con la planta y repetir el movimiento unos tres minutos.
  • Con una toalla o sábana en el suelo, intentamos arrugarla con los dedos de los pies.

6. Tratamientos

El diagnóstico es clínico y lo realiza un especialista, podólogo, para determinar las causas y pautar tratamientos que correspondan a cada paciente de manera individualizada.

El podólogo en consulta realizará la exploración biomecánica en carga y en movimiento, y la valoración de lesiones que se presentan en forma de durezas y callos, los dedos en garra y en talones.

También se explora la resistencia de los músculos de pie para derivar a un fisioterapeuta si se cree conveniente.

A menos de que se tenga un factor muscular importante, no suele comprometer la marcha, es decir, es mucho más molesto estar de pie que realizar ejercicio, por lo que el objetivo es centrarse el disminuir y mejorar la sintomatología que pueda presentar cada paciente.

Unas buenas plantillas a medida son una opción muy válida para este tipo de alteraciones.

En cuanto al calzado, se recomienda el uso de zapatos cómodos, con una altura de tacón de unos 3 cm (nunca deben ser planos), que no queden muy ajustados ni grandes, acordonados siempre que sea posible y con la puntera redonda.

El fisioterapeuta será también un aliado para descargar tensión en las partes blandas, no sólo del pie y pierna, sino también de la zona lumbar que se carga muy frecuentemente con el pie cavo.

En casos muy extremos, en los que el paciente no pueda andar ni realizar una vida con normalidad, se plantea valorar una posible cirugía, pero en la mayoría de los casos con un tratamiento conservador con plantillas personalizadas y fisioterapia se nota una mejoría notable.

Para realizarse cualquier tratamiento consulta con nuestro podólogo.

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FUENTES: podoactiva, saluspot, dmedicina.

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pie cavo tratamiento plantillas Sara benamar

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2 comentarios en “Qué es un pie cavo. Síntomas y tratamiento

  1. SONIA ANSON GIMENEZ

    soy una prson de 46años casi 47 desde siempre he tenido los pies cavos pero con el paso del tiempo y el trabajo ya que ando mucho ya que mi trabajo lo requiero ya que soy vendedora del cupon de la on se me ha complicado la patologia ya queantes no tenia dolor ni pinchazos comolos tengo ahora n este momento estoy de baja ya que me recomendo la medico de familia reposopero claro no puedo esta todo el tiempo de reposo en la pruebas que me hacen siempre nunca sale nada ahora me ha pedido una radiogragia y una ecografia la medicode cabecera y el traumatologo una resonancia ya que ahora ademas de dolor y pinchazos em han salidos dos bultos uno en el empeine justamente donde va a parar el roze de la lengueta del calazado y el otro bulto debajo justamente del hueso del tobillo derecho queloscuales cuando me da el pinechazo me tengo que sentar donde sea porque no puedo seguir andando
    ah se me ha olvidsado fdecir que ya llevo plantilllss ahi alguna opracion posible

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